Se trata de una mansión privada, muy bien conservada y llena de carácter, situada en el centro, a 150 m de la estación del TGV. Ofrece habitaciones confortables, todas ellas equipadas con TV por satélite y baño privado. Dispone de bar, salón y un comedor donde se sirve el desayuno, decorado con espejos antiguos, suelos de parqué y repisa de mármol. Parking gratuito, patio, jardín, soportal para guardar bicicletas y conexión a internet ADSL e inalámbrica a su disposición.